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  1. 3 puntos
    El desierto de Atacama Es el desierto más seco del mundo que impresiona a los visitantes con un paisaje que combina volcanes, salares, aguas termales y en ocasiones una amplia alfombra de flores de todos los colores. Es el desierto no polar más árido de la Tierra se extiende en el Norte Grande de Chile abarcando varias regiones hasta el norte de la región de Coquimbo. Tiene una extensión de 105000 kilómetros cuadrados. En este espacio de la tierra, como el nombre lo indica, las lluvias no son moneda corriente, una lluvia que pueda ser medida, es decir, que sea mayor a un milímitro, ocurre cada 15 años o inclusive un poco más de tiempo llegando a ocurrir cada 40 años. La zona se ve afectada entre enero y febrero por el invierno altiplánico, la cual produce alguna que otra lluvia y abundantes tormentas eléctricas. Entre diciembre y marzo pueden volcarse lluvias torrenciales que transforman los coloridos paisajes minerales en una increíble realidad húmeda de grises, este fenómeno se conoce con el nombre de invierno altiplánico. El invierno altiplánico es un fenómeno muy sorprendente que aunque parezca irreal, ocurre entre los meses que van de diciembre a marzo (verano en el hemisferio sur) cuando las masas de aire húmedo provenientes del Amazonas chocan con la Cordillera de los Andres y el calor del suelo las condensa en unas nubes muy espesas que se descaran sobre una mesa sobre el pueblo. El fenómeno del niño permite la germinación de bancos de semillas naturales que se encuentran en estado latente en el sur del desierto esperando el agua para florecer y crear un tapiz de intensos colores. El desierto de Atacama es un escenario deportivo, deportistas de todo el mundo lo visitan para participar de distintos eventos como los campeonatos de Rally e inclusive el famoso Rally Dakar, el cual fue parte del recorrido del Dakar en los últimos años. Otro importante evento que tiene lugar en este desierto es la Carrera Solar Atacama la cual consiste en una carrera de vehículos que se hace por lugares del desierto. El fenómeno del desierto florido Este fenómeno consiste en la aparición de una gran variedad de flores sobre el desierto durante los años en que las precipitaciones son inusuales y superan el rango normal para el desierto. Este hecho se relaciona con el Fenómeno del Niño el cual implica un sobrecalentamiento de las corrientes marinas del litoral de Chile, esto genera a su vez un aumento de las precipitaciones. Las flores constituyen más de 200 especies distintas, la mayoría de ellas son originarias del lugar. San Pedro de Atacama El punto de partido para recorrer el desierto es la localidad de San Pedro de Atacama. Se trata de un pueblo que es el punto de encuentro de culturas ancestrales y viajeros de todo el mundo que desean perderse en las calles de tierra y recorrer las construcciones de adobe. Para conocer las costumbres de los habitantes, no debe faltar un paseo por la antigua plaza, un sitio donde parece no existir la presión del tiempo y los apuros. Para conocer más sobre el arte local es interesante recorrer el Pueblo de los Artesanos donde se pueden conocer desde cerca los talles y descubrir como las tradiciones del lugar se mantienen vivas. Existen tours que permiten conocer los atractivos de la zona que van desde géisers activos, lagunas de intensos colores y también salares. Para los más aventureros, un buen plan puede ser recorrer el desierto en bicicleta o deslizarse por las dunas haciendo sandboard o por qué no disfrutar de una mejor vista dando un paseo en globo aerostático? Las propuestas gastronómicas se suman a los atractivos de la zona, con platos locales y también internacionales. A la hora del descanso las opciones son baños termales y masajes. Mientras que la mejor opción para disfrutar de la noche es mirar la infinita cantidad de estrellas que se encuentran sobre el desierto más árido del mundo….
  2. 3 puntos
    Entre Asia y Europa se encuentra Turquía un país que por su ubicación estratégica entre ambos continentes y además de encontrarse entre tres mares ha sido escenario de encrucijadas, hogar de grandes civilizaciones y lugar de muchas batallas. Hoy en día es un país que cuenta con varias propuestas interesantes desde el punto de vista turístico. ¿Qué ver y que hacer en Turquía? Turquía cuenta con varios destinos turísticos que ofrecen playas y lugares con una rica histórica. Existen varias actividades para hacer y muchas ciudades para conocer como Ankara, Estambul y otros sitios menos conocidos pero igualmente interesantes para descubrir. Ankara, ciudad capital La Capital de Turquía es la ciudad de Ankara con más de 5 mil millones de habitantes. Se trata de una ciudad ubicada estratégicamente en el centro de las redes turcas de autopistas y ferrocarriles. Es una ciudad muy famosa por su preciada lana la cual se llama mohair, por su exclusiva raza de gato, los gatos de angora, además de sus conejos blancos, las peras, la miel y su variedad de uva moscatel que se produce en la región. Ankara es una ciudad muy importante a nivel cultural con varios museos como el Museo Etnográfico ubicado frente a la casa de Ópera, el Museo de las Civilizaciones de Anatolia (nombre que lleva la región donde se encuentra ubicada la capital), entre otros. Estambul Primero fue conocida como Bizancio, posteriormente como Constantinopla y en la actualidad se llama Estambul. Es la ciudad más poblada de Turquía, además de ser el centro histórico, cultural y económico más importante del país. Es una gran megalópolis con más de 14 millones de habitantes. Aunque la capital política y administrativa del país es Ankara, Estambul es una ciudad con un papel muy importante en la industria, el comercio y también a nivel cultural, tiene más de una docena de universidades y es la cabe de la Iglesia Ortodoxa. Sus zonas históricas fueron declaradas por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad por la gran cantidad de importantes monumentos y restos históricos. Es una ciudad cargada de historia ya que fue capital de tres imperios: el Romano, el Bizantino y el otomano. Uno de los barrios imperdibles a recorrer para los turistas que visitan Turquía es el barrio de Sultanahmet, donde se encuentran la gran mayoría de los monumentos más representativos como la Mezquita Azul, el Palacio Topkapi entre otras mezquitas y palacios. El Palacio de Topkapi es un sitio cargado de historia, fue el centro administrativo del imperio Otamano entre los años 1465 y 1853, además su llamativa fachada amerita una parada para sacar algunas fotos. Otro de los monumentos más representativos del lugar es Santa Sofía una antigua basílica ortodoxa, posteriormente convertida en mezquita, en la actualidad funciona como museo. Sigue en la lista de postales más representativas de Estambul la Mezquita Nueva o Mezquita Yuni la cual fue inaugurada en el año 1665. Pasear en Globo en Capadocia Capadocia es una región histórica ubicada en Anatolia Central, se caracteriza y es famosa turísticamente por tener una formación geológica muy llamativa además de un rico patrimonio histórico y cultural. Por estos motivos hace unos años fue incluida en la lista de lugares Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. Una de las mejores maneras de conocer estas llamativas formaciones rocosas es dando una vuelta en globo, generalmente los tour son de una hora e incluyen el servicio de pasar a buscar a los viajeros por el hotel y llevarlos al mismo terminado el paseo. Antalya En la costa mediterránea se encuentrala ciudad de Antalya situada en un acantilado y rodeada de montañas. En el centro de la ciudad se encuentran varios lugares históricos como la muralla, la torre del reloj y varias mezquitas. El casco histórico de la ciudad se encuentra restaurado y allí se pueden encontrar varios hoteles, bares, clubes y restaurantes. Kuşadasi Siguiendo con los lugares turísticos de Turquía se encuentra esta ciudad de difícil pronunciación, una ciudad balnearia cuyos ingresos principales son consecuencia del turismo. Para entender el por qué del nombre es necesario recorrer la costa de la provincia y ver las pequeñas especies de plantas que afloran, las cuales llevan el mismo nombre que la ciudad.
  3. 3 puntos
    Málaga es la capital de la provincia del mismo nombre, una sitio con varias propuestas que van desde la visita a museos, recorrer el Jardín Botánico, disfrutar de las playas e ir de tapas. La ciudad cuenta con varios espacios verdes como el Parque de Málaga, el cual es simplemente conocido como el Parque. Otro importante espacio de recreación es el Jardín Botánico subtropical el cual se sitúa paralelo al puerto, allí se pueden ver especies de los cinco contenidos las cuales se han podido adaptar de manera natural a la ciudad de Málaga, es una auténtica rareza botánica de Europa. Un paseo por Málaga no está completo sin antes recorrer el Centro Histórico y Conjunto Histórico. La Alameda Principal es la principal calle del centro, un paseo decorado por varios ficus que son testigos del paso del tiempo en la ciudad. Un sitio para conocer en el centro es la Antigua taberna donde se pueden degustar los vinos malagueños. La ciudad es famosa porque allí nació un importante pinto: Pablo Picasso, por ello una visita obliga es recorrer su casa natal donde se encuentra el museo del artista, donde además pueden verse artículos relacionados con su infancia. Otra de las calles a recorrer es la calle Alcazabilla, un recorrido cargado de historia donde se encuentran importantes construcciones históricas como el Palacio de la Aduana, el Teatro Romano y un palacio muy llamativo de estilo renacentista, el Palacio de los Condes de Buena Vista. La ciudad cuenta con varios mercados artesanales como el Mercado Barrio de las Artes, ubicado en el Barrio del Soho, una propuesta para conocer más sobre la ciudad, donde se pueden encontrar antigüedades, objetos de estilo vintage, además de productos gourmet. Es importante prestar atención a las aperturas de estos mercados, por ejemplo este mercado tiene lugar el primer sábado de cada mes. Hay dos momentos ideales para sacar una buena postal de Málaga: el amanecer y el atardecer. Vale la pena salir temprano e ir a las playas para contemplar los tonos dorados. La zona popular del centro histórico y sus alrededores invitan a descubrir la vida local y conocer el movimiento de la ciudad, gente que va y que viene, vendedores de pescados, aromas de frutas y verduras. Recorrer el centro es una buena opción para desayunar con churros y un café o chocolatada doble. Las horas del atardecer tienen también su encanto, un buen plan es en horas previas a la caída del sol , buscar una terraza donde se pueda tomar algo y disfrutar de este momento tan único del día. Por las noches existen varias opciones, desde zonas bulliciosas con música para bailar y también zonas más tranquilas que invitan a la charla. En algunos bares puede disfrutarse de música en vivo. En los alrededores de la ciudad también se encuentran otras propuestas como la zona de la Plaza Mayor, disfrutar de discotecas y bares de un ambiente muy animado. Museos de Málaga Museo CAC: es un museo de Arte Contemporáneo, se encuentra en la zona del Soho de Málaga.Picasso: Es el museo más importante y representativo de la ciudad, donde se puede ver una importante colección del renombrado autor. Centre Pompidou: Sitio donde se pueden ver obras de magritte, Giacometti, Kahlo, Chagali entre otros. El Museo de San Petesburgo: la ciudad de Málaga cuenta con una sede estatal del museo ruso, comparte el espacio con el Museo Automovilístico donde además se puede ver una interesante colección de ropa. El Museo de Málaga: edificio muy llamativo donde se pueden ver más de 2200 piezas de las colecciones de museos de Bellas Artes y también piezas relacionadas a la arqueología y de reconocidos artistas. Información útil Málaga tiene un promedio de 300 días de sol por año y se estima que en promedio sólo llueve 50, el clima siempre es benigno, no se puede dejar de probar los helados de la ciudad. Una de las playas más concurridas es la playa de Malagueta con mucha gente paseando y disfrutando de distintos deportes. El punto panorámico para obtener la mejor vista de la ciudad es Gibralfaro, es un paseo imperdible. Una buena opción para conseguir souvenires es recorrer la tienda el Museo de Picasso
  4. 3 puntos
    Grecia es un país clásico y moderno a la vez, combina ciudades muy importantes con paraíso de olivares, tesoros arqueológicos, barrios urbanos y playas... Entre los principales destinos griegos se encuentran... Atenas, una ciudad cargada de historia Atenas es una ciudad en la que todos sus habitantes son vecinos de algún sitio arqueológico. Es un sitio donde el patrimonio ocupa un lugar muy importante. Si una persona desea hacer una reforma en su casa, no basta simplemente con que se comunique con un arquitecto, o con el consorcio del lugar, hay que comunicarse con la "patrulla arqueológica", quienes se encargar de chequear que no haya un templo o una tumba detrás de los muros. Uno de los ritos que ningún viajero que pase por Atenas puede perderse es el cambio de guardia en la Plaza Syntagma frente al parlamento, representa uno de los atractivos turísticos del lugar. Esto sucede cada hora, por lo que no hay excusa para no verlo. Uno de los platos tradicionales del lugar es el souvlaki, se trata de una versión similar a las empanadas, se come a cualquier hora del día con la mano y siempre parado. Se preparan con carne de cerdo, cebolla, yogur y salsa de tomate.Este relleno se envuelve en un pan que se llama pita grueso. A veces se suele acompañar con papas fritas. Uno de los lugares emblemáticos es la Acrópolis con el emblemático Partenón. El Partenón es uno de los iconos de Grecia ubicado en la ciudad de Atenas, es un templo que fue construido entre los años 447 a.C. y 432 a.C en la Acrópolis. Según cuenta la historia, esta construcción fue dedicada a la diosa griega Atenea, a quien se consideraba la protectora de la ciudad. Este imponente monumento fue realizado casi en su totalidad con mármol blanco. También exite una zona tranquila, con locales de diseño, un cine al aire libre, cafés y bares llenos de jóvenes, este barrio lleva el nombre de Thisio. Otro barrio elegido por los jóvenes es Exarchia, es más de estilo bohemio, con bares de comida orgánica, con música cubana y cerveza muy barata Por supuesto que también hay una opción más chic, el barrio de Kolonaki con macas de lujo. a 150 kilómetros de Atenas, se encuentra el Teatro de Epidauro, en una zona virgen de montañas llenas de pinos y de eucaliptos, es un santuario para las obras clásicas desde el siglo IV a.C con una acústica calificada como excepcional. El tiempo no afectó la acústica. Se dice que un murmullo desde el escenario puede ser escuchado por los 15000 espectadores que entran sentados en sus gradas de piedra. Otro dato importante es que no hacen falta micrófonos. Korfos En la costa del Peloponeso, se encuentra Kofos un pueblo de pescadores donde existen playas, cafés y barcos que atracan en el muelle. Creta En un largo de 260 kilómetros se concentran un poco más e 600 000 habitantes. Recorrer bien este sitio lleva como mínimo una semana. La mejor opción para recorrerla bien es alquilando un auto y adentrarse en la isla. Para quien va en busca de playas, el consejo es ir al rocoso sur, allí están las mejores mientras que entre las montañas se encuentran los pueblos más auténticos. Uno de los pueblos que vale la pena visitar es Archanes, ubicado al sur de la isla, allí llaman la atención los balcones con flores, una plaza donde el domino es un juego muy popular y los viñedos que crecen en los jardines de las casas. La visita no está completa sin detenerse en un Kafeneio, nombre con que los griegos llaman a sus típicos cafés. En las ciudades se están perdiendo, pero en los pueblos representan el centro de la vida social. Otro dato importante: la playa más famosa e todas se llama Matala. Curiosidades... El queso feta, es el de la ensalada griega, uno de los que no se puede dejar de probar, se hace con leche de oveja o de cabra. Grecia es el mayor consumidor de quesos del mundo, con una ingesta de aproximadamente 25 kilos por año por persona. Vale la pena visitar las típicas tabernas para escuchar la rembetika, el blues griego que se toca con una guitarra llamada Bouzouki. Siguiendo con las curiosidades, el mayor bosque de olivos del Mediterráneo es Creta. Sus habitantes consumen en promedio 25 kilos de aceite de oliva por año, se considera que es el secreto de su longevidad. Sobre el Idioma Griego El griego se considera como una de las lenguas más antiguas. Su difícil alfabeto tiene más de 34 siglos de antigüedad. El griego moderno se habla solamente en Grecia y en la isla de Chipre. Dentro de la cultura occidental ocupa un importante lugar, con obras de gran relevancia histórica como los poemas de La Ilíada y La odisea.
  5. 3 puntos
    La elección de un destino siempre es difícil para un viajero. Y aunque pocas veces podemos realmente arrepentirnos, puede llegar un momento en el que nos digamos: “debí haber elegido este otro”. Y es un pensamiento inevitable. Pero cuando la elección ha sido claramente la correcta, el regocijo resultante es inminente. Escoger solo tres de las 26 regiones académicas en la Francia continental para pasar siete meses de mi vida como profesor de español no fue, sin duda, una decisión fácil. Pero ciertamente fue una de aquellas que llamaría “la correcta”. A la sombra de París, la metrópoli francesa por excelencia, se encuentra una portentosa ciudad, comúnmente puesta en segundo plano. Una ciudad que ha sido desplazada por buena parte del turismo internacional que visita a Europa, solo por ser más pequeña que su hermana del norte. Su vetusta historia, su bien conservado patrimonio, su excelente ubicación y deliciosa gastronomía hicieron de Lyon la mejor de mis elecciones para vivir en Francia. Si bien ni siquiera siete meses en “la capital de la seda” fueron suficientes para conocer todos sus rincones, un par de buenos amigos y un libro titulado Lyon: secret et insolite hicieron que aquello que es imprescindible no escapara de mis ojos. Y lo siguiente es el mejor intento de una lista de atractivos y barrios imperdibles en la que, personalmente, fue la mejor ciudad en la que pude haber vivido en Francia. Roma y los galos. Lyon no siempre fue Lyon. Y Francia no siempre fue Francia. Pero algo es claro en su rivalidad con París: Lyon es más antigua. Y a su fundación en el 43 antes de Cristo fue llamada Lugdunum, por sus padrinos los romanos. Lyon es a veces apodada la antigua capital francesa. Aunque de eso muy poco es verdad, ya que cuando Lyon pudo ser capital de algo, Francia ni siquiera existía. Pero sí lo hacía Galia, la enorme provincia romana de la que Lyon fue centro político y cultural. Es por ello que, aunque no muchos se lo esperan, en Lyon podemos encontrar dos bellos y conservados anfiteatros romanos. La ciudad está estratégicamente ubicada en la confluencia de dos importantes afluentes fluviales: el río Ródano y el río Saona, fácilmente navegables para toda sociedad que allí se estableció. Y otros dos cuerpos naturales dominan la metrópoli: la colina de Fourvière al oeste y la colina de la Croix Rousse al norte, de las que hablaré más adelante. Y cada una de estas dos colinas resguarda como tesoro los vestigios arquitectónicos más antiguos que Lyon puede poseer, de una de las civilizaciones que más marcó el mundo occidental. Aunque uno de ellos, el ubicado en la Croix Rousse, fue testigo de una cruel matanza de cristianos, en un intento de los romanos por conservar el paganismo de su religión. Capital de las tres Galias, Lyon no solo pudo mostrarme parte de lo que hoy es Francia, sino parte de lo que hace siglos fue Roma. El Vieux Lyon. Es claro que durante siglos de existencia Lyon haya tenido que cambiar sus fachadas y extender sus complejos habitacionales para dar cabida a la creciente población que llegaba a ella, atraída por la bonanza económica de la que gozó por mucho tiempo. Y aunque los anfiteatros son los remanentes más longevos, el Vieux Lyon es la zona más antigua donde todavía vive gente (incluido mi amigo Jonathan, quien me invitó a emborracharme en el interior de este antiguo e histórico complejo). La primera vez que di un paseo por el Viejo Lyon, que resulta ser la zona más turística de la ciudad, simplemente no me sentí en Francia. Y no resulta extraño. De hecho la mayoría de este barrio medieval-renacentista fue construido bajo los estándares italianos, debido a la oleada de florentinos que llegaron con el matrimonio de Catalina de Médecis con el hijo del rey francés. Es por ello que esas grandes edificaciones poseen un patio interior al puro estilo itálico. Y los callejones que abren paso entre el interior de las manzanas son uno de los símbolos más apreciados de Lyon. Los llamados traboules. Un paseo por Lyon no puede estar completo sin caminar por el oscuro interior de un traboule. Y no se trata solo de la funcionalidad de acortar las distancias por esta estrecha parte peatonal de la ciudad. Es un legado que hoy forma parte innata de la identidad lionesa. Es en uno de esos coloridos edificios italianos que se aloja el Museo Gadagne, que cuenta la historia de la ciudad con piezas y mapas originales, entre las que se encuentran una cama hecha exclusivamente para Napoleón Bonaparte y el cartel de la Exposición Internacional de 1914. Pero si hay un museo que debió llamar mi atención desde que caminé por primera vez por el barrio es el Museo del cine y miniatura. Aunque Lyon no es reconocida internacionalmente como una capital del cine, es el lugar que prácticamente vio nacer al séptimo arte. Los hermanos Lumière, inventores del cinematógrafo, hicieron allí la primera película de la historia: la famosa cinta Salida de los obreros de la fábrica Lumière en Lyon Monplaisir, donde hoy se encuentra en su honor el Instituto Lumière. La cinta no mostraba nada más que, literalmente, la salida de los trabajadores de una fábrica. Y ese nuevo invento que ellos mismos dijeron que no poseía futuro alguno, se convirtió en una de las industrias de entretenimiento más grandes del planeta. Y aunque Lyon no cuenta con estudios cinematográficos ni ha sido sede de muchos rodajes, se ha encargado de mostrar a la gente la magia de aquello que Auguste y Louis Jean Lumière crearon en el siglo XIX. El Museo de cine y miniatura ha recopilado piezas originales de algunos de los filmes más famosos de la historia. Desde la escalofriante escenografía francesa de El Perfume (con réplicas tamaño natural de Jean-Baptiste Grenouille) hasta las máscaras de El planeta de los Simios. Mis alumnos de intercambio provenientes de Mallorca pudieron no haber apreciado como yo las páginas del storyboard original de Troya o la cabeza del triceratops de Jurassic Park. Pero la utilería y miniaturas allí presentes me hicieron sentirme mucho más niño que ellos. El barrio central del Vieux Lyon alberga también a la catedral de Saint-Jean, una de las dos iglesias más icónicas de la urbe. Su fachada delantera y posterior recuerdan mucho a la catedral de Notre Dame de París, obteniendo casi el mismo valor emblemático para los locales y turistas que su gemela parisina. Pero si una iglesia debía imperar la ciudad, Saint-Jean pudo hacerlo solo hasta la llegada de su nueva rival en el siglo XIX. Altos de Fourvière. Lyon fue fundada en el lado oeste del río Saona. Pero no tan al norte en el actual distrito 9 (a donde me dirigía diario para trabajar en el colegio público Jean Perrin). Sino en lo alto de una de las dos colinas que mencioné con anterioridad. La célebre colina de Fourvière, a la que hoy puede accederse fácilmente a través de un funicular. Fourvière vio nacer a Lyon en manos de los romanos y fue testigo del crecimiento de la metrópoli a sus pies, con los imponentes Alpes en su difuminado horizonte (donde con suerte puede verse el Mont Blanc en un día bastante despejado). Y fue justamente al lado de este increíble mirador que los lioneses decidieron erigir un templo en agradecimiento a la Virgen María por salvarlos de la peste en el siglo XVII. Esa modesta capilla fue remodelada a partir de 1870 para darle forma a la actual Basílica de Notre Dame de Fourvière. Su imponente y alternativa arquitectura inspirada en el arte románico y bizantino, pero sobre todo su perfecta ubicación a 120 metros de alto, la ha hecho el símbolo religioso de Lyon. Al otro lado del mirador, una torre de metal apodada “la Torre Eiffel” también domina la ciudad. Se trata de una torre de telecomunicaciones que fue mandada a hacer por un restaurantero durante la Exposición Universal de Lyon en 1914 para atraer turistas a su restaurante. Este par se ha convertido en la corona lionesa, pudiendo ser vistos desde casi cualquier punto de la ciudad. Sea cuando salía a comprar pan, paseaba en bicicleta, corría a orillas del Ródano o, incluso, desde mi salón de clase, la basílica y la torre de Fourvière me harían no olvidarme nunca de que me encontraba en Lyon. La presqu’île y Terreaux. Cuando Lyon se vio atrapada entre la colina de Fourvière y el río Saona no le quedó otro remedio que extenderse hacia la península contigua que hoy da lugar al centro de la ciudad. Terreaux, Hôtel de Ville, 1er arrondissement son algunos de los nombres con los que los lioneses llamarían a esta zona de la ciudad, ubicada justo en medio de los dos afluentes que la atraviesan. Este estrecho trozo de tierra, llamado en francés presqu’île (literalmente “casi isla”), es la península más cotizada donde la mayoría de los locales quisieran vivir. A pesar de mis esfuerzos, encontrar un apartamento en esta zona fue imposible para un joven extranjero sin experiencia laboral y con un salario bajo en relación al resto. Pero mis últimos 15 días en Lyon los pasé refugiado en el estudio de mi amigo Loïc, justo en el corazón de este bullicioso y haussmanniano vecindario. La Plaza de Terreaux es el núcleo de la presqu’île, flanqueada por bares y cafeterías que dan a toda la península más vida que en cualquier lugar de Lyon. Al sur de la explanada se encuentra el Palacio de Bellas Artes, que alberga al Museo de Bellas Artes de la ciudad. Sí, es verdad que Lyon no destaca tanto en las artes como lo hace París, con sus mundialmente famosos museos. Pero fue una buena manera de pasar mis domingos lluviosos, cuando todo lo demás está cerrado en la ciudad. Al este se alza el Hôtel de Ville. Es importante saber que en francés la palabra hôtel no siempre querrá decir lo que en español. Así, la traducción de Hôtel de Ville no es “hotel de la ciudad”, sino más bien “ayuntamiento”. Y justo detrás del ayuntamiento se halla un edificio que todo buen lionés ocupa como punto frecuente de reunión, incluyéndome a mí. La Ópera de Lyon se resguarda bajo esa majestuosa construcción coronada por ocho musas griegas (sí, normalmente son nueve, pero ocho es un hermoso número par que conserva la simetría arquitectónica). Hasta este punto haría pensar a cualquiera que Lyon es una ciudad burguesa y chic, como la gente suele pensar que es París. Una ciudad donde la gente acude a la ópera vestida de gala y visita un museo cada domingo. Pero no es así. De hecho, en la Ópera de Lyon algunos jóvenes han encontrado un lugar propicio donde contraponer sus expresiones artísticas ante la música clásica occidental. A diario es posible encontrar en el pasillo exterior de la ópera a grupos de bailarines de música urbana practicando sus coreografías. Los más avanzados enseñan a los novatos los pasos básicos del hip-hop y break dance, mientras cúmulos de gente los observan con detención. Era una manera sumamente entretenida de esperar a mis impuntuales amigos antes de salir a buscar un café. Y al norte de la ópera, la explanada de asfalto sirve a los skaters para practicar sus movimientos, dando un peculiar espectáculo a los que toman su cerveza en las terrazas contiguas. La Croix-Rousse y los canuts. Ha quedado claro que Lyon es más que una ciudad burguesa y refinada. Es una mezcla de contrastes para todos los gustos y edades. De hecho, Lyon no siempre gozó de una aristocracia de edicios haussmanianos (típica postal parisina de la belle époque). Lyon salió adelante gracias al trabajo. Y no hay trabajo que le haya sido mejor reconocido que haber dominado el tejido de la seda. Lyon fue uno de los últimos destinos de la ruta de la seda en Europa, que transportaba la codiciada fibra natural desde el Lejano Oriente. El siglo XIX fue la época dorada de la seda, cuando muchos artefactos fueron desarrollados y cuando aumentó el número de trabajadores dedicados a la industria. Máquina de tejido de seda. La mayoría de esos obreros, llamados canuts, poseían un taller (atelier en francés) en el barrio al que ellos mismos dieron vida. La famosa Croix-Rousse. Se trata de la segunda colina que domina la ciudad. Igual de famosa que su hermana Fourvière, la Croix-Rousse ha estado a la vez separada y unida a Lyon desde su existencia como comuna. La Croix-Rousse vista desde el río Saona. Mientras Lyon se ha desarrollado como una gran metrópoli, la Croix-Rousee ha conservado ese ambiente de pueblo, que hace sentir a sus habitantes en una especie de isla en medio de la gran ciudad. Muchos de ellos nunca “bajan”, haciendo la totalidad de su vida en lo alto de la meseta. El siglo XIX significo muchas cosas para este vecindario y para el mundo entero. Fue el siglo en el que se unió oficialmente con Lyon, derribando la muralla que las separaban y creando un lazo inminente a través de un funicular, el primero en el mundo. Pero fue también cuando nació la primera protesta laboral del planeta, en manos de los canuts. Los trabajadores de la seda estaban sometidos a condiciones muy duras, por lo que alzaron la voz ante las autoridades, siendo violentamente reprimidos. Los canuts dejaron su legado en la Croix-Rousse. No solo en el tipo de viviendas altas con traboules y con amplias ventanas (la luz ayudaba a trabajar la seda), sino con la atmósfera bohemia que heredaron al día de hoy. Antiguo edifico de canuts. La colina se divide en dos barrios: el plateau y les pentes. El plateau es la meseta, zona residencial con la más alta densidad de población. Y les pentes son las pendientes que suben desde el centro de Lyon, cuyas estrechas calles albergan hoy el barrio artístico y bohemio de la ciudad. Les pentes de la Croix-Rousse. Subir por las cansadas pendientes de la Croix-Rousse era algo indispensable cada vez que un día bello y despejado ameritaba sentarse ante una linda panorámica. La llanura este hacia los Alpes desde lo alto en medio de un ambiente bohemio es una de las mejores cosas que pueden hacerse en Lyon. Quais du Rhône. Si preguntamos a un lionés cuál de los dos ríos que atraviesan la ciudad prefiere, sería quizá una pregunta muy difícil. El río Saona flanquea al Viejo Lyon y pasa junto a la colina y la Basílica de Fourvière, siendo el preferido de los turistas si de un paseo en bote se trata. Pero el Ródano tiene lo suyo. El Ródano puede ser un río más bien destinado a los locales. En su extenso malecón (quai du Rhône en francés) puede encontrarse cientos de personas a todas horas del día. Desde los que, como yo, corrían en las templadas mañanas (excepto cuando el invierno lo volvió imposible) hasta los indigentes que se refugiaban bajo los puentes. El malecón del Ródano tiene vida. En sus simétricas alamedas que colorean la ciudad de acuerdo a su estación. En la increíble vista de la presqu’île y Fourvière desde cualquiera de sus puntos. La Croix-Rousse vista desde el quai du Rhône. En la línea de botes aparcados a sus orillas donde se puede beber una cerveza en la terraza. En la piscina municipal al aire libre que, incluso en invierno, siempre está llena. Pero sobre todo tiene vida los jueves por la noche, cuando todos los estudiantes acuden a su escalinata a admirar a los skaters hacer sus piruetas y a beber vino y cerveza hasta que llega la hora de buscar un club. El quai du Rhône me dio las mejores y más inolvidables noches en Lyon. Seis botellas de vino para tres personas, ver el trasero desnudo de estudiantes que cantaban al unísono “muéstranos tus nalgas”, música hip-hop francesa que escuchaban los racailles… Bien, creo que la elección no me es difícil. Mi río preferido es el Ródano. Y seguro el de muchos otros también. Confluences. Pero la lucha entre ambos ríos termina justo donde llega a su fin la ciudad de Lyon. Confluences es, literalmente, la confluencia del Ródano y el Saona. Los ríos se vuelven uno solo y eso da fin a la presqu’île y a la ciudad entera. Es en realidad un barrio un tanto lujoso, donde se halla un famoso centro comercial y un conjunto de edificios habitacionales ultramodernos. Entre ambos, un pequeño embarcadero sirve como aparcamiento del vaporeto, un bote de servicios turísticos que ofrece paseos por el río Saona. Pero el emblema del vecindario es el Museo de Confluences, ubicado en la punta extrema sur de la península. Es otra edificación ultramoderna que alberga exposiciones permanentes y temporales que vale la pena visitar. Una sala con réplicas de tamaño real de las especies animales del mundo, una exposición contemporánea sobre expediciones a la Antártica, hasta una muestra de la historia de los zapatos. Pero la mejor parte es la vista que se tiene desde su terraza, que nos deja admirar el fin de Lyon. Es posible caminar por ese pequeño estrecho, donde las olas poco a poco cubren el último pedazo de tierra. Ciudad de los murales. Otro de los grandes secretos que resguarda Lyon. Muy poca gente llega sabiendo la cantidad de murales que posee la ciudad en cada uno de sus rincones. Desde murales que simulan una biblioteca a orillas del Saona hasta frescos que hacen honor a Diego Rivera y la cultura mexicana en el lejano distrito 7. El más famoso, sin duda, es el fresque des lyonnais, un enorme mural ubicado en el centro de la ciudad, que muestra a los lioneses más célebres de la historia. Se presumen personajes como los hermanos Lumière, Laurent Mourguet (creador del teatro guiñol), Paul Bocousse (uno de los mejores chefs de Francia) y Antoine Saint-Éxupery, el famoso piloto y autor de El Principito. Por cierto, el aeropuerto de Lyon lleva su nombre. Pero el más alucinante es ciertamente el mur des Canuts, ubicado en la Croix-Rousse. Muchos dicen que es el mural más grande de Europa. Yo diría que quizá lo fue en su tiempo. Sea cierto o no, su tamaño es colosal, y el empeño que los artistas pusieron en él puede notarse a leguas, sea visto desde lejos o desde cerca. Pero a mi primer acercamiento el mural engañó mi vista. La perspectiva de escalera y el conjunto de edificios pintados en otro edificio me hizo creer que todo ello era real. El fresco se ha renovado con el paso del tiempo y ha sido financiado por patrocinadores. Todo en él hace honor a la Croix-Rousse, conteniendo elementos característicos de la vida cotidiana en aquel afanado barrio. Hay muchas razones por las que diría que prefiero Lyon ante cualquier otra ciudad francesa. Su clima, su trazo urbano, su comida, su limpieza, su seguridad, su cultura. Lo cierto es que me es muy difícil pensar en Lyon como una ciudad turística. La pienso solo como un melancólico hogar. Pero sé que estos sabios y sinceros minirelatos pueden motivar a muchos a conocer Lyon hasta lo más profundo de su ser. Porque aunque sea la tercera ciudad más grande de Francia, siempre seguirá siendo secreta e insólita.
  6. 2 puntos
    La Isla de Bali se encuentra en Indonesia, en la actualidad es un popular destino turístico. Su sobrenombre turístico es la Isla de los Dioses, tiene varias propuestas turísticas como visitar arrozales verdes, conocer antiguos templos, disfrutar de atardecer únicos, sumergirse en una interesante cultura local y sorprenderse con llamativos paisajes y mucho más. Por supuesto que uno de los principales motivos para visitar Bali, es descansar en sus playas o aprovechar las características de la zona para disfrutar de la actividad del surf. Uno de los símbolos de Bali son sus arrozales los cuales pueden ser visitados, basta con animarse a manejar por las carreteras para verse rodeado de la inmensidad del verde de las terrazas. También existen excursiones que permiten conocer los arrozales y más secretos sobre este importante cultivo de la zona. Un dato importante es que la alimentación tanto de Bali como del resto de Indonesia es a base de arroz. Los habitantes de Indonesia comen dos o tres veces por día arroz, por tal motivo es que son tan importantes las plantaciones de arroz. La estructura montañosa de los terrenos hace difícil la plantación de arroz, por ello los balineses lo solucionaron creando campos escalonados, los que representan además un llamativo paisaje. Uno de los arrozales más conocidos a nivel turístico son los arrozales de Jatiluwih los cuales se encuentran a una hora de Denpasar o Kuta. Por sus características y gran valor escénico, han sido declarados como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Otro de los arrozales famosos son las terrazas de arroz ubicadas en Tegalalang, es uno de los más visitados por encontrarse muy cerca de Ubud, uno de los puntos más turísticos de Bali. Es importante tener en cuenta que los medios de transporte en públicos en Bali casi no existen. La mejor manera de conocer los arrozales y los demás puntos turísticos de la isla es en motocicleta. Es muy común alquilar una moto para recorrer todos los sitios, generalmente los hoteles también ofrecen el servicio de alquiler de motos. Es una forma muy fácil de manejarse pero también hay que saber adaptarse al tráfico de Bali. Otra de las maneras de conocer estos paisajes es mediante excursiones privadas. Bali es sinónimo de templos. Uno de los más escénicos es el templo de Gunung Kawi dedicado al Dios del Agua, rodeado de una llamativa vegetacón. Ubud, punto de partida para conocer la reserva natural de monos Uno de los principales puntos donde alojarse en Bali es Ubud, ubicado en el centro de Bali, además de ser un centro turístico forma parte también de los principales centros espirituales de la isla. Un paseo por Ubud no está completo sin antes conocer el Bosque de Monos,una reserva natural sagrada conformada por un templo y cientos de monos. El turismo de Ubud se basa en la naturaleza ya que la zona contiene bosques, ríos y escenarios ideales para realizar caminatas. Un importante y destacado templo es de Ulun Danu Batur, el cual compone al más importante de los templos balineses, después del Templo Madre el principal. El templo Madre es el más grande y también el más sagrado de Bali, 22 templos diferentes forman parte de él. Varios de ellos tuvieron que ser reconstruidos. Seminyak Para quienes buscan exclusividad o algo más tranquilo, la mejor opción es Seminayak, allí se pueden encontrar cafeterías, mercados donde comprar cosas a buen precio como así también tiendas de lujo y restaurantes exclusivos. La playa cuenta con servicios disponibles. Kuta y Legian Para los más jóvenes las mejores opciones son Kuta y Legian. En esta zona se puede encontrar un agradable ambiente de fiesta y diversión además Kuta invita a dar un largo paseo por su playa. En Legian además puede visitarse un muro conmemorativo que hace referencia a los atentados de hace unos años atrás. Información útil para planificar un viaje por Bali La temporada de lluvia comienza a fines de octubre y se extiende hasta fines de marzo. De todas formas, las lluvias no suelen tener una gran duración, luego sale el sol y se puede seguir disfrutando. La mejor época para viajar a Bali es durante la estación seca, o sea, entre abril y septiembre. Los precios de las entradas para visitar los templos son relativamente baratos. Una de las cosas que caracterizan a Bali es la necesidad de negociar en cada una de las compras, si aceptas el primer precio que te ofrecen, seguramente estarás pagando de más.
  7. 2 puntos
    Marrakech Es una de las ciudades más importantes de Marruecos, cuenta con un poco más de un millón y medio de habitantes. Posee una gran cantidad de monumentos que fueron catalogados como Patrimonio de la Humanidad. Marrakech es una ciudad cargada de historia ya que fue fundada en el año 1062. Uno de los puntos más interesantes para visitar es el mercado tradicional, el cual tiene la particularidad de ser el más grande del país, además de ser una de las plazas más concurridas de África y del mundo. Forman parte de la plaza acróbatas, personas que se dedican a contar cuentos, vendedores de agua, bailarines y músicos. Por la noche, la plaza se llena de puestos de comida convirtiéndose en un restaurante al aire libre. Casablanca Al oeste de Marruecos se encuentra Casablanca, la mayor ciudad de Marruecos y también puerto principal. También es la ciudad de mayor tamaño de la región del Magreb. (Magreb significa lugar por donde se pone el sol, esta parte se encuentra representada por la región de África del Norte y comprende a los países de Marruecos, Túnez y Argelia, en la actualidad se ha incluido también a Mauritania y Libia) En Casablanca se encuentran las principales instalaciones industriales de Marruecos así como también las principales empresas internacionales. Una de las características más llamativas de Casablanca es que cuenta un importante patrimonio arquitectónico moderno, debido a la gran diversidad arquitectónica que experimentó a lo largo del siglo XX. Fez Fez es una antigua, rica y misteriosa ciudad imperial de Marruecos. Es laberíntica y medieval, pasear por sus calles es una interesante oportunidad para conocer más sobre el paso del tiempo en la ciudad. Además es considerada como una capital cultural, religiosa y espiritual de Marruecos. Entre los imperdibles de Fez están regatean en sus zocos, tomar un café en alguna de sus terrazas, contemplar a miles de artesanos y disfrutar de la gastronomía local. Rabat Además de ser la capital política y principal centro administrativo es una interesante mezcla de tradición histórica del pasado entremezclada con la modernidad del presente. Un paseo por Rabat no está completo sin antes haber visitiado uno de los monumentos más famosos de todo Marruecos: La Torre Hassan. Otro interesante sitio para conocer es la Gran Mezquita de Rabat la cual fue construida en el siglo XIV. Tanger Esta ciudad tiene una imponente costa de aguas frías, se trata de playas salvajes sin servicios pero que vale la pena conocerlas para disfrutar de arena fina color claro y escuchar el fuerte oleaje. Parte de la fama de la ciudad se debe a la reciente serie y libre "El Tiempo entre Costuras", por lo que forma parte de los atractivos del lugar hacer la llamada "Ruta del Tiempo entre Costuras". Tetuán Relacionada con la serie mencionada anteriormente se encuentra Tetuán ubicada al norte de Marruecos, muy próxima al mar Mediterráneo. Sus barrios son muy interesantes de recorrer ya que pertenecen a diferentes estilos arquitectónicos. Tetúan cuenta con interesantes museos como el Museo de Arte Marroquí donde se puede ver una interesante colección de trajes regionales además de instrumentos típicos de Marruecos. Uarzazat, la puerta del desierto La"Puerta del Desierto" se encuentra al sur de Marruecos. La ciudad es frecuentada por el turismo porque además se encuentra muy próxima a los Montes Atlas y al Valle del Río Draa. Otro dato interesante: en esta localidad se encuentran los estudios cinematográficos más importantes de Marruecos, donde trabajan importantes productoras internacionales. Algunos datos para preparar el viaje a Marruecos El equipaje a llevar va a depender de la zona a visitar como así también de la época en la que se viaja. De todas formas es aconsejable llevar siempre ropa cómoda y sombrero o gorro para proteger la cabeza del sol. Es importante vestir de manera prudente respetando las costumbres locales, especialmente a la hora de visitar centros religiosos. Las clínicas pueden resultar caras, por lo que es aconsejable viajar con un seguro médico. No se necesita ninguna vacuna específica para viajar a Marruecos, pero lo más aconsejable es siempre consultar a nuestro médico. La moneda oficial es el Dirham, se pueden conseguir e España. Es aconsejable cambiar el a la moneda local.Es importante tener en cuenta que se deja propina para casi todo.
  8. 2 puntos
    Eslovenia es un país europeo al que se lo puede describir como un territorio verde, más de la mitad del territorio esta compuesto de bosques, cascadas, parques naturales... Este país enamora a los amantes de la naturaleza y también a los amantes de los deportes como el senderismo, ciclismo, escalada y kayak. El encanto de este país no se limita solo a la naturaleza sino también a sus ciudades de estilo medieval como la ciudad capital: Ljubljana donde se pueden ver castillos, palacios de cuento y confiterías donde se sirven ricos cafés y también cerveza. La capital es un buen punto de partida para recorrer Eslovenia ya que se encuentra situada estrategicamente y desde allí se pueden ver el resto de los lugares de interés. A pesar de ser una capital, esta ciudad de difícil pronunciación es una ciudad que trasmite mucha tranquilidad especialmente en la zona más céntrica ya que allí pueden encontrarse grandes zonas peatonales que invitan a pasear y descubrir el lugar. Liubliana nombre con el que también se llama a Ljubljana está habitada por aproximadamente 270000 personas que viven en compañía de vestigios que datan de la época romana. Es imperdible recorrer el casco viejo para encontrarse con el Castillo Medieval, la Catedral y otros edificios de la época barroca italiana. Desde el castillo pueden obtenerse las mejores vistas de toda la ciudad. Una zona del castillo tiene entrada libre y gratuita pero si el plan es ir a la parte más alta, se debe abonar una entrada. Además en este sitio histórico pueden comprarse souvenires y tomar algo en la terraza de su restaurante. Lo ideal es recorrer la ciudad y dejarse llevar e ir descubriendo al andar las maravillas de la ciudad como el Mercado que se encuentra en la Plaza Vodnikov, allí pueden adquirirse producos típicos además de comprar frutas, verduras y llamativos ramos de flores. Se suman a los atractivos de la capital los puentes, se puede realizar una excursión en barco por el río y apreciarlos mejor. La ciudad cuenta con tarjetas para turistas con varios beneficios como por ejemplo entradas gratuitas a algunos museos y lugares de interés, visitada guiada gratuita de la ciudad, viajes en autobuses, red inalámbrica de internet en el centro, crucero por el río. Ljublana es una ciudad con varias opciones, ideal para el turismo de relax, para disfrutar paisajes y de pasear por tranquilas calles al igual que practicar deportes de riego como escalada, rafting, esquí, senderimo o por qué no alquilar una bicicleta y recorrer de una manera diferente. Otra de las principales atracciones del país es recorrer la vid más antigua del mundo en Maribor, se suman a los sitios a conocer recorrer las Salinas de Secovije además de degustar de la gastronomía local. Pese a tener un litoral pequeño de 40 kilómetros, existen playas bañadas por las aguas del mar Adríatico. Es una zona muy elegida por los amantes dle submarinismo interesados en deleitarse en las profunidades de este mar. Siguiendo con la lista de ciudades a recorrer se encuentra Maribor ubicada en el noroeste de Eslovenia cerca de Austria. Es una ciudad rodeada de bosques además cuenta con una estación de esquí y una zona donde pueden verse numerosos cultivos de la vid, árbol insignia del lugar. Pasear por esta ciudad es pasear por la Capital Cultural Europea donde además se puede disfrutar de varios eventos como importantes festivales... como El Festival Vinícola gastronómico y el Festival musical. Los edificios más relevantes de la ciudad se encuentran en los alrededores de la plaza principal donde se puede visitar el Castillo de Maribor el cual fue construido en el siglo XV, en su interior alberga el museo regional. La gastronomía de la zona constituye un atractivo turístico en sí, se pueden degustar además vinos blancos elaborados en la zona. Otra opción es recorrer las Rutas del Vino. Piran es otra de las ciudades más visitadas, sus edificios son similares a los de Venecia, pueden encontrarse llamativos palacios y casas que pertenecieron a la aristocracia. Un paseo por la ciudad no está completo sin antes visitar la Playa de Fiesa, una pequeña playa de piedra y arena ubicada en el centro de la ciudad donde además pueden encontrarse numerosos bares, tiendas de souvenires y espacios donde se pueden practicar algunos deportes como vela, buceo y surf.
  9. 1 punto
    Muchas de las campañas a favor de los derechos de los animales promueven el desapego a los alimentos de dicho origen. Aunque más precisamente atacan a la industria moderna de producción masiva. Pero ninguna de estas corrientes podrá terminar con el consumo de los alimentos que, por milenios, han sido parte de la dieta y la cultura mundial. Existe evidencia de que, desde los tiempos del Antiguo Egipto, el queso ha jugado un papel importante en la alimentación del ser humano occidental. O al menos hasta la era del colonialismo europeo. Con la domesticación de la oveja y la vaca era imposible no experimentar con los estados naturales de la leche, cuya fermentación y acidez no resultó ser tan desagradable para muchos paladares humanos. Los procesos de elaboración del queso llegaron a Europa sin ningún obstáculo desde el Medio Oriente, convirtiéndose en una comida diaria para los romanos. Los griegos creían que era un regalo de los dioses olímpicos. Mientras en el Mediterráneo proliferó la elaboración de quesos ovinos, el criado de vacas en las zonas montañosas y verdes llanos de Europa dieron nacimiento a quesos con menos necesidad de procesos de conservación, gracias a su templado clima. La Galia, antigua provincia romana que hoy todos conocemos como el moderno Estado de Francia, no se quedó atrás en la carrera por elaborar los mejores quesos. Y hoy ostenta el número uno como el país que más exporta queso en todo el planeta. Aunque solo 56 de ellos poseen la denominación de origen (AOC en francés), muchos afirman que Francia cuenta con una gama de más de 400 tipos de quesos distintos, más de uno diferente para cada día del año. Se ha esparcido el rumor de que los quesos franceses son apestosos y amargos. Y que incluso en algunos (como en el queso azul) se pueden encontrar larvas o gusanos. Todo es un mito combinado con realidad. Pero es verdad que cualquiera que viva en Francia un par de meses (como yo) puede muy fácilmente perder el miedo a aquellas bolas de queso envueltas en moho, y devenir en un adicto a probar queso tras queso, en una interminable odisea por descubrir nuestro sabor preferido. Por ello otorgo aquí una lista de los quesos que todo ser humano debe probar (sí, incluso los veganos) si visita alguna vez Francia, así como una menuda guía de la cultura del fromage francés. Queso comté. Es un queso excelente para los principiantes. Lo probé apenas dos días después de haber llegado a Francia (el primero en mi checklist). Un queso del que nunca antes había oído hablar, pero que se convirtió rápidamente en el favorito de mi lista. Se trata de un queso ligero, muy similar al gruyère suizo. De color amarillo crema, que puede tornarse oscuro. Un queso de vaca bastante macizo. Nada de suero, nada que escurra. Es seco, conciso y perfecto para transportar en viajes o largas jornadas, ya que puede conservarse varios días sin refrigeración. El queso comté posee AOC desde 1952 de la región del Franco-Condado, al este del país. Y por su denominación se elaborará siempre en bolas gigantes de hasta 40 kilos. Por supuesto, podemos comprar mucho menos que eso, siendo su presentación a la venta en rebanadas normalmente delgadas. Al ser un queso duro, la corteza resulta imposible de comer. Al menos para mí, así que opto por cortarlas. El extremo cuidado de las hierbas y henos con que se alimenta al ganado dota al comté de un sabor suave y a veces frutal, que lo vuelve uno de los más fáciles de procesar por los extranjeros (muchas veces poco acostumbrados a los olores y sabores fuertes, como yo). Los de menor calidad suelen ser usados para fundirse o acompañar con ensalada. Yo en lo particular siempre lo comí solo y acompañado de un buen vino tinto. Queso emmental. Si bien es un queso suizo, existen dos variantes con AOC francesa: el queso emmental de Savoie y el emmental del est-central. Si se han preguntado de dónde se inspira la típica imagen de un queso triangular y amarillo con hoyuelos en su interior, bien, nada menos que en el emmental. Los ojos redondos en su cuerpo se deben a su proceso de fermentación, que al utilizar otro tipo de bacterias puras forman burbujas de dióxido de carbono que quedan atrapadas y se convierten en hoyuelos al cuajar el queso. Al emmental yo lo llamé “elemental”, ya que es un queso básico para los franceses. Se puede encontrar en varias presentaciones: rayado, en lonchas, en rebanadas… Es el queso que se utiliza para gratinar y para hacer sandwiches. Es el tipo de queso que usamos cuando no sabemos cuál usar. No quiere decir que sea el más malo, o el de menor calidad. Una rebanada de emmental también es buena con una copa de vino. Y su sabor suave de leche de vaca lo hace sin duda un queso fácil de probar. Queso brie. Es hora de hablar de los quesos cremosos. Y sí, un poco más apestosos. El brie es un tipo de queso elaborado con leche de vaca no pasteurizada, proveniente de la región homónima de Francia. Los quesos no pasteurizados pueden ser agresivos con algunos estómagos no acostumbrados a la lactosa. Por eso es bueno probar poco a poco. Los quesos brie se caracterizan por su corteza blanquecina, formada por un moho y algunas otras bacterias (lo que comúnmente desagrada a muchos extranjeros). Pero esta piel es totalmente comestible. La pasta dentro es suave y cremosa. Es posible tomarla con un cuchillo y untarla sobre una pieza de pan, lo que lo hace ideal para acompañar con vino después de una comida. Su presentación a la venta puede ser en una rueda completa o en cuñas. Aunque es más conciso y resistente que el queso fresco, será necesario refrigerarlo. Pero un buen amigo francés me dijo que es bueno sacar el queso del frigo una media hora antes de comerlo. A pesar de su suavidad, el queso brie madura con el tiempo, y es muy común que desprenda un olor parecido al amoníaco. Así que cuando un francés abra su refrigerador y apeste toda la casa, tranquilos, no hay nada caducado. Es solo queso. Queso camembert. Otro en la lista de los quesos cremosos. Uno que nunca faltaba en mi refrigerador, El camembert es parecido al brie, aunque este lo encontraremos solo en ruedas. Y de hecho, es obligatorio que se venda en una caja redonda de madera. Aunque su AOC lo hace exclusivo de la región de Normandía, existen quesos camembert elaborados en varias partes del mundo. La diferencia es que los normandos siempre lo harán a base de leche entera, mientras el resto pueden estar pasteurizados. Un camembert de Normandía siempre dirá en la etiqueta “Camembert de Normandie”. Uno u el otro, es un queso obligatorio al visitar Francia. Aunque no recomendaría probarlo al inicio, sino cuando estemos más acostumbrados a sabores profundos. El camembert es suave, a pesar de todo. Pero adquiere un sabor amargo con el tiempo, y ni hablar del olor que puede desprender cuando madura. Un tip para los novatos es probarlo con un chorro de miel encima, acompañado como siempre de una copa de vino. Eso aliviará un poco el olor, de ser muy fuerte. Su corteza de moho también es comestible. Y he aquí otra recomendación. El queso camembert siempre se corta en forma de rebanadas. Como las del pastel. Si cortan un pedazo aleatorio y asimétrico dentro de la rueda, un francés podría estrangularlos. Pregúntenmelo a mí. Queso chèvre (de cabra). Es un término muy amplio. Existen muchos tipos de queso de cabra en todo el mundo. Pero una visita a Francia debe forzosamente incluir una tarde de vinos con una tabla de queso chèvre. Para mí, fue uno de los más fáciles de digerir. Es suave y cremoso. Blanco y fresco, con cero olores pestilentes ni hongos o cosas desagradables dentro. El queso de cabra puede recordar un poco a la dieta mediterránea. Algunos de ellos son más bajos en grasas y no son tan curados como el resto de los fromages. Si debo mencionar dos que específicamente deba recomendar, iría por el Chabichou (de la región Poitou) y Crottin de Chavignol, ambos con AOC francesa. Queso azul. Este es el último en la lista. Un queso fuerte, salado, a veces picoso, maloliente. Y al observar una pieza en un mercado de granjeros entenderán por qué. Los quesos azules incluyen una larga lista, muchos de ellos con AOC francesa. Mis favoritos el Bleu d’Avergne y el famoso Roquefort. Lo que categoriza de la misma manera a todos estos quesos es que al final de su proceso se les añade un hongo, lo que los dota de puntos de colores azulados o verdosos. Bastante desagradable a la vista y al olfato. Pero su sabor es incomparable. Como dije, no es quizá el primer queso que debamos probar. Pero después de algunos días y algunas degustaciones sabremos apreciar el valor de un queso prácticamente en descomposición. Untarlo en un pan es una buena forma de empezar. Y si el queso azul resulta ser demasiado para nuestro paladar, un poco de miel siempre puede ayudar. Queso Cancoillotte. Este es un elemento extra que quisiera añadir a mi lista. No es el queso más consumido ni más famoso de Francia, pero le tomé un especial cariño. Se trata de un queso proveniente del este de Francia, de la frontera con Alemania. Es un queso muy diferente al resto de los que he presentado en este artículo. Y es porque parece más una salsa que un queso. Se vende en un bote de unos 200 mg y viene prefundido. Así, lo ideal es tomarlo con una cuchara para luego untarlo en pan. Se trata de un queso bajo en grasas al que se le puede añadir hierbas aromáticas o ajo. Quizá por eso se ganó un lugar en mi corazón. No es un queso obligatorio. De hecho, no suele encontrarse en muchas partes del país. Pero si se presenta la oportunidad, yo diría que el Cancoillotte merece mucho la pena. ¿Cómo comer queso en Francia? Ahora que conocemos cuáles son los principales quesos que debemos probar, hay que entender un poco cómo funciona la cultura del queso en Francia. En muchos lugares del mundo, el queso es solo otro ingrediente que podemos añadir a nuestros platillos, como el mozzarella sobre una pizza, el queso oaxaca en una quesadilla mexicana o simplemente un puñado de queso rallado para gratinar. Pero los franceses han creado sus propios protocolos. Y eso llega a tal punto que el queso es un tiempo especial en las comidas. Un almuerzo común posee tres tiempos: la entrada, el plato fuerte y el postre. En uno más especial podemos agregar algún otro tiempo, como la crema o el aperitivo. Bien, los franceses han agregado el queso. Así, el orden específico de un almuerzo o cena típica francesa suele ser el siguiente: aperitivo, entrada, plato fuerte, queso y postre. No importa si el plato fuerte lleva queso. No importa si el postre lleva queso. Siempre podremos degustar de un queso por sí solo entre el plato fuerte y el postre. ¿Cómo hacerlo? Al recoger la vajilla finalizado el plato principal, podemos colocar en el centro de la mesa todos los quesos que tengamos en el refrigerador (o solo uno de ellos). No deben faltar las lonchas de baguette y un cuchillo con el que podremos cortar y untar el queso sobre el pan. Y una copa de vino rojo o blanco (según el gusto) será el toque final para hacerlo a la francesa. En muchos restaurantes nos ofrecerán el postre directamente después del plato fuerte, saltándose el queso. Pero siempre podremos preguntar si tienen alguna opción. Sin embargo, una vinoteca puede ser el sitio ideal para degustarlos. Bastará con pedir un vino y una tabla de quesos, donde combinarán tres o cuatro variedades francesas que harán la combinación perfecta.
  10. 1 punto
    Buenos Aires es una ciudad muy grande. Hay muchas cosas para hacer, puede que los diez días no te alcancen para ver todo porque además las distintas son grandes entre un punto y otro. Te recomendaría empezar con el bus turístico para conocer lo principal y después elegir que barrio o zona te gustaría conocer más